Y SI NO ES ESTO, QUE NOS LO ACLAREN

Y SI NO ES ESTO, QUE NOS LO ACLAREN

Cualquiera diría que el Gobierno de España se fijó en el Ayuntamiento de Orihuela a finales de 2013 cuando el 27 de Diciembre de ese mismo año promulgaba una ley que establecía, entre otras cosas, una excepción al principio legal de que el presupuesto municipal se aprueba siempre y sólo por la mayoría del Pleno. Hasta ese momento, si un Alcalde estaba en minoría, como en Orihuela, debía someterse a una cuestión de confianza ante el propio Pleno para poder aprobar así un presupuesto municipal. Debía jugársela vinculando la continuidad de su cargo a la aprobación del presupuesto, nada menos. Aquí se hizo, si se acuerdan, en 2012. Pero eran otros tiempos y otros gestores, algunos al menos.

Y cualquiera podría pensar que el Ministro Montoro se había fijado en Orihuela porque el 31 de Diciembre de 2013 entraba en vigor esa ley que cambiaba lo anterior, precisamente para evitar que los Ayuntamientos con gobiernos en minoría bien sujetos a la poltrona pudieran escudarse llorosamente en esa misma situación de minoría para incumplir con los principios económico-financieros de estabilidad y sostenibilidad alegando un supuesto “bloqueo” de la mayoría. Esa mayoría, tan malvada ella, que no permitía sacar unas cuentas adelante. Y Montoro, ese Ministro de Hacienda del PP, vaya usted a saber si después de ver lo que pasaba en Orihuela, le hizo un favor a verdes y socialistas oriolanos cambiando la ley, nada menos que para permitir que un Ayuntamiento con presupuesto prorrogado, como el de Orihuela, con un gobierno en minoría, como el de Orihuela, pudiera elaborar un proyecto de presupuesto que, si contaba con la negativa y el bloqueo de la mayoría del Pleno, pudiera ponerse en marcha a pesar de todo sin que el Alcalde se jugara el cargo. Y la solución de Montoro y el PP de España para Orihuela fue nada menos que pasar esa competencia, la de aprobar el presupuesto, del Pleno a la Junta de Gobierno Local, ese órgano municipal desde el que verdes y socialistas, tantas veces, han afirmado que gobiernan y gestionan Orihuela, aunque en otras ocasiones, curiosamente, se quejen del bloqueo mayoritario del Pleno.

Pero esa deriva esquizofrénica del bipartito oriolano (unos días dicen que gobiernan desde la Junta de Gobierno Local, otros días que no pueden gobernar porque el Pleno les bloquea ...) ha terminado por quedar en entredicho y poner en ridículo a un gobierno que ni por asomo sabe no ya lo que quiere, sino ni siquiera lo que puede hacer. Y, no se lo pierdan, que quien parece que le va a poner las orejas de burro y mandar al rincón de pensar a la flamante alcaldable socialista oriolana, Carolina Gracia, Concejal de Hacienda además, para que no pueda decir que ella de esto no sabía, es nada menos que un Alcalde socialista, el de la vecina localidad de Dolores. Un Alcalde que, estando en el Pleno en minoría frente a una mayoría de populares e independientes, tira de Junta de Gobierno Local para darles un presupuesto en 2015 a su municipio y a sus vecinos. El que él y su partido consideran apropiado.

La conclusión que podríamos sacar de todo esto es que un Ministro de España, popular, se ha devanado los sesos en Madrid para que un gobierno minoritario en Orihuela disponga de una herramienta legal y así su Alcalde, inicialmente el verde titular y luego el socialista accidental, pueda hacer dos cosas: primera, garantizarles a sus vecinos un presupuesto real y acorde a la situación económica salvando un posible bloqueo de esa mayoría del Pleno, tan malvada como elegida democráticamente, y poder así gestionar la ciudad y todo lo que afecta a los ciudadanos; y segundo, poder hacerlo manteniendo cargo, sueldo y sillón y utilizando esa herramienta política, el presupuesto, que no es sino el reflejo en números de lo que se quiere hacer desde una posición ideológica concreta, que en Orihuela, según dicen, es precisamente de izquierdas y progresista. Lo mismito que en Dolores, vamos.

Y sin embargo, nuestro Alcalde y su delegada de Hacienda, tan progres y de izquierdas ellos, siguen hoy tan pizpiretos con un presupuesto en 2015 como el de 2014, que es el mismo de 2013, y que no es otro que el prorrogado de 2012, ése que propuso un Concejal liberal, vaya por Dios. Será que a aquéllos no les gusta que Montoro les haga favores, ni aunque sea en beneficio de los ciudadanos, o que les agrada tanto el presupuesto de ese ahora maldito Concejal de Hacienda liberal, que no quieren cambiarlo. O puede, incluso, que extrañamente ni se hayan enterado de que podían haber hecho lo de Montoro y el Alcalde socialista de Dolores y sacar un presupuesto adelante para gestionar su pueblo sin preocuparse por la mayoría opresiva. Un presupuesto que contemplara correctamente las partidas presupuestarias necesarias para evitar, por ejemplo, cabreos ciudadanos y tener que levantar reparos de todo tipo cada dos por tres, precisamente por falta de cobertura o corrección presupuestaria para esos gastos comprometidos. Y en año electoral, ojo.

Claro que ya quisieran tener para sí en Orihuela los que nos gobiernan esa legión de asesores económicos y jurídicos con que, con total seguridad, cuenta el Alcalde socialista de Dolores, al que seguro que guían sabia y prudentemente y le dicen qué y cómo puede hacer las cosas con la ley en la mano, para que su pueblo funcione y él que lo venda. 

Mira que si es que en Orihuela ni saben ellos ni tienen quién les aconseje..., ¡porque amenazan con repetir de lo bien que vamos!.

 

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