Los padres de alumnos del CEIP Los Dolses han protestado para pedir más maestros y más seguridad para sus hijos

Los padres de alumnos del CEIP Los Dolses han protestado para pedir más maestros y más seguridad para sus hijos

Decena de padres se han concentrado en la puerta del colegio para exigir una inmediata solución a los problemas que sufren sus hijos.

En primer lugar han hecho pública la carencia de maestros que dificulta gravemente, según denuncian, la calidad de la educación de sus hijos. El CEIP Los Dolses, históricamente, atiende a un gran número de alumnado extranjero de hasta 44 nacionalidades, lo que obligaría a contar con maestros de refuerzo para compensar las desigualdades, cumpliendo con ello la premisa de la Conselleria de un centro público, inclusivo y de calidad. Lejos de ello, los padres se encuentran con que, este curso, tienen con un maestro menos que el curso pasado, y al menos, cuatro menos que cursos anteriores. 

La respuesta que se le da a los padres es que se cumple la normativa, pero éstos recuerdan que las reglas se confirman con las excepciones, y que un Colegio singular requiere un tratamiento singular.

Del mismo modo, los padres han protestado en su concentración, por la posible falta de seguridad de sus hijos, pues entienden que el muro de la urbanización vecina supone un grave peligro para la integridad física de los alumnos. Este muro tiene una grieta horizontal que lo atraviesa en su totalidad. Sobre el muro, se han construido una serie de edificaciones ilegales, según los padres,, que agravan la situación, debido al peso añadido de las mismas. Por si fuera poco, existen una serie de tubos de desagüe que vierten directamente sobre el patio de los alumnos. El año pasado, por uno de estos tubos cayó agua con lejía y echó a perder una chaqueta de chándal de un alumno. Afortunadamente, el niño tenía calor y dejo la chaqueta. Al parecer la solución pasa por la construcción del muro de cerramiento de unos 160 metros, del que carece el centro porque en su día no se construyó.

El pasado curso, una bola ornamental situada sobre una balaustrada que reata por arriba del muro, cayó al patio, con el consiguiente peligro. El citado adorno, pesa más de 10 kilos. Para rematar esta serie de despropósitos, las edificaciones tienen unas ventanas que dan, directamente al patio de los niños.

Los padres están asistiendo a una serie de declaraciones cruzadas, en el sentido de repartir responsabilidades entre el Ayuntamiento y la Conselleria de Educación. Pero aseguran que no necesitan responsables, sino soluciones, porque lo que está en juego no es una responsabilidad política, sino la seguridad de sus hijos, tal como ha explicado el presidente del AMPA, Txomin Angós.

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